La T cambió dos veces de entrenador, pero los resultados no mejoraron. Analizamos sus 29 presentaciones en la Liga Profesional y las comparamos con otros 406 encuentros del fútbol argentino para entender qué cambió con cada técnico, por qué el equipo genera tan poco peligro y qué problemas vienen de antes.
El Matador ocupa el último puesto de su grupo en el Clausura de la Liga Profesional y es el 28.° de los 30 equipos en puntos por partido. Sumó apenas 9 unidades en 13 fechas: un promedio de 0,69, frente al 1,36 de la liga y al 2,03 de los tres primeros (Instituto, Rosario Central y Argentinos Juniors). Omar De Felippe dirigió los últimos seis encuentros: ganó uno, empató uno y perdió cuatro. Antes, Jorge Sampaoli había conseguido una victoria, dos empates y cuatro derrotas en siete presentaciones.
Cambiar de técnico es la respuesta más rápida del fútbol, pero no siempre responde a la pregunta correcta. Esta investigación hace otra: ¿qué es de De Felippe, qué es de Sampaoli y qué viene de más atrás? Para separarlo comparamos a Talleres con tres referencias: consigo mismo bajo los tres técnicos de 2026 (Carlos Tevez dirigió las 16 fechas del Apertura; Sampaoli y De Felippe, el Clausura), con el promedio de los 30 equipos de la liga y con los tres primeros de la tabla de cada torneo.
Trabajamos con los 435 partidos de la fase de liga de 2026: 240 del Apertura y 195 del Clausura, hasta la fecha 13. Analizamos remates y su probabilidad de gol, pases, expulsiones, formaciones y estadísticas individuales. La comparación permite estudiar a Talleres en relación con el resto de la competencia, aunque tiene limitaciones que explicamos al final.
- xG (goles esperados): mide la probabilidad de que un remate termine en gol. Cuanto mejor es la ocasión, mayor es su xG.
- xGA: mide el peligro de los remates que recibe un equipo.
- xPts (puntos esperados): estima cuántos puntos podría conseguir un equipo según las ocasiones que genera y recibe.
- ¿Es azar o es real?: una diferencia observada en pocos partidos puede desaparecer con más encuentros. Por eso distinguimos las señales iniciales de los patrones que se repiten.
Seis números que explican el momento de Talleres
Todos comparados con la liga
La tabla no cuenta toda la historia
Puntos reales y puntos esperados
Talleres consiguió apenas 9 puntos en 13 partidos del Clausura. Pero sus ocasiones de gol, a favor y en contra, permiten hacer otra lectura: según el modelo de puntos esperados, su producción proyectaba aproximadamente 14,2 puntos. La diferencia no cambia el diagnóstico de un mal torneo, pero sí su dimensión.
- xPts es un cálculo propio: se simula cada partido con la probabilidad de gol de cada remate. Supone que los remates son independientes entre sí y no tiene en cuenta el marcador.
Incluso con los 14,2 puntos que proyectaban sus ocasiones, Talleres seguiría por debajo del promedio de la liga. Sus resultados fueron peores que lo que permite estimar su producción, pero esa producción tampoco fue buena.
Lo más llamativo aparece al comparar los torneos. Con Tevez, Talleres sumó 26 puntos cuando el modelo proyectaba 20,8: consiguió 5,2 más de lo esperado. Con Sampaoli y De Felippe ocurrió lo contrario: obtuvo 9 puntos cuando sus ocasiones proyectaban 14,2. En los 29 partidos del año, el balance termina igualado: 35 puntos reales y 35 esperados. Los resultados favorecieron al equipo de Tevez y perjudicaron a sus sucesores. Por eso, para entender qué cambió realmente, no alcanza con mirar la tabla.
Tevez, Sampaoli y De Felippe: tres equipos distintos
Cada técnico comparado con los 30 equipos de su torneo
Talleres tuvo tres entrenadores en 29 partidos de liga: Tevez dirigió 16, Sampaoli 7 y De Felippe 6. Los resultados fueron muy diferentes, pero los números muestran algo más interesante: cada técnico tuvo un equilibrio distinto entre ataque y defensa. La comparación permite identificar esas diferencias, aunque las muestras de Sampaoli y De Felippe todavía son pequeñas.
| Técnico | Torneo | PJ | G-E-P | Puntos | xPts | xG | xG en contra |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Carlos Tevez | Apertura | 16 | 7-5-4 | 26 (1,63 por partido) | 20,8 | 0,96 | 1,00 |
| Jorge Sampaoli | Clausura | 7 | 1-2-4 | 5 (0,71 por partido) | 7,9 | 1,45 | 1,83 |
| Omar De Felippe | Clausura | 6 | 1-1-4 | 4 (0,67 por partido) | 6,4 | 0,87 | 1,16 |
PJ: partidos jugados de liga. xG y xG en contra: promedio por partido. La liga promedia 1,11 de xG por equipo en el Apertura y 1,25 en el Clausura.
- Tevez se compara con los equipos del Apertura (16 fechas); Sampaoli y De Felippe, con los del Clausura (13 fechas). En las medidas donde menos es mejor (xG en contra, remates en contra) la escala está invertida: derecha siempre es mejor.
- Pasá el cursor sobre un círculo para ver el puesto exacto y el valor.
Con Tevez: mejores resultados que rendimiento
En el Apertura, Talleres consiguió 1,63 puntos por partido, el 8.° mejor promedio de la liga. Sin embargo, generó 0,96 de xG por encuentro y recibió 1,00: prácticamente creó y concedió el mismo peligro.
La diferencia estuvo en los resultados. Recibió 13 goles cuando sus rivales habían generado ocasiones equivalentes a 16 y terminó con 26 puntos frente a los 20,8 que proyectaba el modelo. El Talleres de Tevez sumó bastante más de lo que sugería su producción de juego.
Con Sampaoli: más peligro adelante, muchos problemas atrás
Con Sampaoli, Talleres mejoró notablemente en ataque: generó 1,45 de xG por partido, el 7.° mejor registro de la liga, y promedió 15,3 remates, el 5.° valor más alto.
Pero también concedió mucho más. El xG en contra subió a 1,83 por partido, el segundo peor registro de la competencia, y recibió 18,3 remates por encuentro. El avance ofensivo estuvo acompañado por un deterioro defensivo importante. Sumó apenas 5 puntos en 7 partidos.
Con De Felippe: mejor defensa, menos ataque
Con De Felippe ocurrió lo contrario. Talleres redujo el xG en contra de 1,83 a 1,16 por partido, un registro cercano al promedio de la liga. También disminuyó la cantidad de remates al arco que recibió.
Sin embargo, perdió capacidad ofensiva: el xG a favor cayó de 1,45 a 0,87 por partido y las ocasiones claras bajaron de 2,3 a 1,0. El equipo siguió rematando, pero generó situaciones de mucho menos peligro.
La mejora defensiva no se tradujo en mejores resultados: pasó de 0,71 puntos por partido con Sampaoli a 0,67 con De Felippe. Son apenas seis encuentros, por lo que todavía no permiten establecer una tendencia definitiva.
De Felippe enfrentó, en promedio, rivales algo más exigentes que Sampaoli. Esa diferencia favorece su comparación cuando se ajusta el rendimiento por la dificultad del calendario, aunque seis partidos siguen siendo insuficientes para sacar conclusiones definitivas.
La comparación deja una conclusión: Talleres cambió su manera de producir y conceder ocasiones, pero no logró mejorar sus resultados en el Clausura. Sampaoli tuvo un ataque más peligroso y una defensa vulnerable; De Felippe redujo el peligro rival, pero también el propio. La pregunta es qué problemas corresponden a cada etapa y cuáles atraviesan a los tres entrenadores.
El problema no es cuánto remata, sino desde dónde
Cantidad y calidad de los remates de Talleres
El Talleres de De Felippe no tiene un problema de cantidad de remates. Promedia 13,3 por partido, prácticamente lo mismo que la liga (13,4). El problema aparece cuando se mide el peligro de esos intentos: cada remate genera apenas 0,06 goles esperados, contra 0,09 del promedio. Es el registro más bajo entre los 30 equipos.
- El promedio de la liga es el de los 30 equipos en el mismo torneo que cada técnico (Apertura para Tevez, Clausura para los otros dos). El número al lado de cada barra es el valor real por partido.
La diferencia se entiende mejor al mirar desde dónde remata. Con De Felippe, apenas el 47% de los intentos se produjo dentro del área, frente al 58% del promedio de la liga. Más de la mitad de los remates llega desde afuera, donde las probabilidades de convertir son mucho menores: en la liga 2026, un remate desde fuera del área vale en promedio 0,03 de xG y uno desde dentro, 0,13.
- Se muestra la mitad de cancha donde se ataca, con el arco arriba. Los remates de pelota parada también se incluyen; los penales aparecen como remates desde el punto penal.
En términos futboleros, Talleres llega a patear, pero le cuesta llegar a posiciones realmente favorables. Tener remates no significa necesariamente crear buenas ocasiones.
Tampoco alcanza con atribuirlo todo a la puntería. En seis partidos, el equipo convirtió 4 goles a partir de ocasiones equivalentes a 5,2. La diferencia existe, pero el déficit principal aparece antes de la definición: Talleres genera pocas situaciones de verdadero peligro.
Talleres tiene la pelota, pero le cuesta lastimar y recuperarla
Posesión, peligro con la pelota e intercepciones
Hay un rasgo que se repite con los tres entrenadores: Talleres tiene más la pelota que el promedio de la liga. Su posesión fue del 52% con Tevez, 56% con Sampaoli y 54% con De Felippe. También registró mejores porcentajes de pases acertados.
Pero tener la pelota no es lo mismo que hacer daño. Con De Felippe, por cada 100 pases en campo rival, Talleres genera apenas 0,47 de xG, contra aproximadamente 0,87 del promedio de la liga. Es el registro más bajo entre los 30 equipos.
- El promedio de la liga es el de los 30 equipos en el mismo torneo que cada técnico (Apertura para Tevez, Clausura para los otros dos). El número al lado de cada barra es el valor real por partido.
El equipo circula, pero le cuesta transformar esa circulación en llegadas claras. Dicho de otro modo: Talleres tiene la pelota más de lo que consigue aprovecharla.
Y cuando no la tiene aparece otro problema, todavía más persistente. En los 29 partidos del año promedió 7,6 intercepciones por encuentro, frente a 9,9 de la liga. Una intercepción es cortar un pase rival antes de que llegue a destino.
La diferencia aparece con los tres entrenadores y no se explica simplemente porque Talleres tenga más posesión. Es uno de los hallazgos más consistentes de la investigación.
Eso puede indicar dificultades para anticipar pases, presionar o ubicarse defensivamente. Pero los datos, por sí solos, no permiten determinar cuál es la causa. Lo comprobable es que Talleres intercepta menos pases que casi todos sus rivales, independientemente de quién esté en el banco.
La defensa mejoró, pero hay un problema que atraviesa a los tres técnicos
Qué concede Talleres y cuándo recibe los goles
Con De Felippe, Talleres redujo considerablemente el peligro que concedía. Pasó de recibir 1,83 goles esperados por partido con Sampaoli a 1,16, una cifra cercana al promedio de la liga.
- El promedio de la liga es el de los 30 equipos en el mismo torneo que cada técnico (Apertura para Tevez, Clausura para los otros dos). El número al lado de cada barra es el valor real por partido.
Sin embargo, la mejora tiene un matiz. Con De Felippe, Talleres permite muchos remates dentro de su área: 10 por partido, frente a 7,9 del promedio. Al mismo tiempo, bloquea 4,5 remates por encuentro, la cifra más alta de la liga.
Es decir: los rivales llegan, pero encuentran defensores que les tapan los tiros. Eso ayuda a reducir el peligro de las ocasiones, aunque no equivale a impedir que el adversario llegue al área.
El problema de los segundos tiempos
Hay un dato que atraviesa a los tres entrenadores y resulta especialmente llamativo: de los 33 goles que recibió Talleres en 2026, 27 llegaron después del descanso. Es el 82%.
- Un equipo que recibe pocos goles tiene un porcentaje más inestable; por eso se muestra la cantidad entre paréntesis.
La distribución se repite con los tres técnicos: 11 de 13 goles recibidos con Tevez, 9 de 12 con Sampaoli y 7 de 8 con De Felippe llegaron en el segundo tiempo.
Pero hay una diferencia fundamental entre comprobar cuándo le hacen los goles a Talleres y saber por qué se los hacen.
- Esto no descarta cansancio ni pérdida de concentración, que xG no mide, pero tampoco los demuestra: las ocasiones que el rival genera en el segundo tiempo son solo algo más peligrosas que las del promedio de la liga.
El equipo concede algo más de peligro después del descanso, pero esa diferencia no alcanza para explicar semejante concentración de goles. Los datos permiten identificar el fenómeno, no atribuirlo a un problema físico, táctico o de concentración.
Los números demuestran que Talleres recibe muchísimos más goles en los segundos tiempos. No demuestran que el equipo tenga un problema físico. Para sostener esa afirmación harían falta datos sobre el esfuerzo y el rendimiento físico de los jugadores.
Hay otro dato para seguir: con De Felippe, el primer cambio llegó, en promedio, en el minuto 65, diez minutos después que el promedio de la liga. Es una decisión del entrenador que puede analizarse, pero no hay evidencia suficiente para afirmar que haya provocado los goles recibidos.
Con Tevez, Talleres pasó un promedio de 27 minutos por partido ganando y apenas 7 perdiendo. Con De Felippe, la relación se invirtió: 10 minutos en ventaja y 19 en desventaja. Jugar más tiempo sin ventaja también condiciona las decisiones y el desarrollo de los encuentros.
Las expulsiones fueron otra diferencia importante. Talleres no tuvo ninguna con Tevez, pero sufrió cuatro en los 13 partidos del Clausura: dos con Sampaoli y dos con De Felippe. Jugar con diez modifica las condiciones del partido y obliga a tenerlo en cuenta al comparar los rendimientos.
Qué cambió con cada técnico y qué problema sigue siendo de Talleres
Lo que es de cada etapa y lo que atraviesa a los tres entrenadores
Después de comparar los 29 partidos, la investigación permite separar dos cosas: los problemas que cambiaron con cada entrenador y aquellos que Talleres arrastra desde antes.
Con Tevez, el equipo consiguió mejores resultados que los que sugerían sus ocasiones. Con Sampaoli produjo más peligro en ataque, pero se volvió mucho más vulnerable atrás. Con De Felippe disminuyó el peligro que concedía el equipo, pero también cayó considerablemente su producción ofensiva.
Los tres períodos fueron diferentes. Por eso sería incorrecto afirmar que los entrenadores hicieron exactamente lo mismo o que ninguno modificó el funcionamiento del equipo.
Pero también hay dificultades que se repiten. Talleres tiene más posesión y mejores porcentajes de pases que el promedio, pero le cuesta transformar esa circulación en peligro. Además, intercepta considerablemente menos pases que la mayoría de los equipos, una diferencia que aparece con los tres entrenadores.
El dato de los segundos tiempos también atraviesa todo el año: 27 de los 33 goles recibidos llegaron después del descanso. Es un patrón contundente en los resultados, aunque no alcanza para atribuirlo a una causa física o táctica determinada.
Hay otro elemento importante: los cambios de entrenador tampoco significaron una renovación masiva de titulares. Talleres repitió, en promedio, alrededor de nueve jugadores de un partido al siguiente con los tres técnicos (8,9 con Tevez, 8,8 con Sampaoli y 9,0 con De Felippe), algo más que el promedio de la liga (8,6 en el Apertura y 8,5 en el Clausura). El equipo siguió utilizando, en gran medida, a los mismos futbolistas.
La conclusión no es que los técnicos sean irrelevantes ni que el plantel sea el único responsable. Los entrenadores modificaron aspectos concretos del funcionamiento, pero ninguno consiguió que Talleres combinara una defensa confiable con un ataque peligroso durante el Clausura.
Ese es el problema que todavía no resolvió.
Qué mirar en los próximos partidos
Los indicadores que conviene seguir
La evolución de Talleres no debería medirse únicamente por sus resultados. Hay tres indicadores especialmente importantes: si consigue generar remates desde posiciones más favorables, si transforma su posesión en ocasiones claras y si reduce el peligro que concede.
También habrá que seguir lo que ocurre después del descanso: recibió allí 27 de sus 33 goles del año, aunque los datos disponibles no permiten atribuirlo a una causa determinada.
Los próximos encuentros dirán si De Felippe consigue corregir esos problemas o si Talleres sigue cambiando de entrenador sin encontrar una solución duradera.
Analizamos los 435 partidos de la fase de liga de 2026: los 240 del Apertura y los 195 del Clausura disputados hasta la fecha 13. La muestra incluye los 29 encuentros de Talleres con Carlos Tevez, Jorge Sampaoli y Omar De Felippe. No incluye los playoffs del Apertura.
Comparamos resultados, remates, probabilidad de gol, pases, recuperaciones, expulsiones, formaciones y estadísticas individuales. Para las comparaciones con la liga utilizamos los promedios correspondientes a cada torneo.
Los goles esperados (xG) estiman la probabilidad de que un remate termine en gol. Los puntos esperados (xPts) se calculan mediante simulaciones a partir de las ocasiones generadas y recibidas. Son modelos estadísticos, no una medida definitiva de lo que un equipo «mereció».
Limitaciones: Sampaoli dirigió siete partidos y De Felippe, seis. Esas muestras pueden cambiar considerablemente con pocos encuentros más. Las estadísticas permiten identificar patrones y formular hipótesis, pero no demostrar por sí solas causas físicas, tácticas o psicológicas.
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